la educacion en Mexico
LA EDUCACIÓN EN MÉXICO
En una sola generación se puede cambiar la historia de un país.
Estará usted de acuerdo conmigo en que tenemos un problema en cuanto a la calidad de la educación que existe en México. ¿Porque no me acompaña a dar un vistazo y observar que está pasando?
Según el articulo 3 de la constitución, es obligatoria y gratuita, también es laica, es decir sin influencia religiosa. Sin embargo hace unos días escuché enfrente de la Plaza de Santo Domingo a un grupo de jóvenes adolescentes gritando: “! Queremos un lugar!”, “!Queremos un lugar!”, gritando en las puertas de la Secretaria de Educación Publica. Los jóvenes mexicanos, no han sido tomados en cuenta para tener un lugar en la universidad. No es que salieron debajo de las piedras. Ellos han cursado primaria, secundaria y pr ep aratoria, con sus estudios incorporados a la SEP o a la UNAM, sin embargo cuando llega el momento; no hay lugar.!!! ¿Qué nadie los contó?
Hace unos días fui invitada a una caminata para recordar los eventos del 68, y no precisamente en conmemoración de las olimpiadas. Esta caminata fue convocada para recordar a los desaparecidos, una cantidad indefinida aún de estudiantes y maestros en la plaza de las tres culturas en Tlatelolco el 2 de Octubre de 1968. Ese día el Ejército y la policía política dispararon contra una multitud desarmada, convocada por el movimiento estudiantil. Nadie vio nada, nadie supo. Pero la clase pensante e intelectual de este país, una generación entera desapareció. Unos lo hicieron literalmente. Otros prefirieron manejar un bajo perfil para no ser detectados. La clase intelectual de este país ha estado amenazada todos estos años. Además los culpables de este terrible evento todavía están libres y gobernando detrás de bambalinas.
Por si esto fuera poco, el 15 de agosto por primera vez en la historia educativa, los maestros presentaron un examen para aspirar a una plaza del servicio docente y los resultados fueron transparentados tal como lo pactaron la SEP y el sindicato Nacional de trabajadores de la Educación SNTE. La mala noticia es que dos de cada tres aspirantes r ep robaron el examen. El 68% no acreditaron el examen para ser maestros. Ni hablar de las marchas y plantones que dejan en evidencia el nivel que manejan nuestros maestros mexicanos.
Cabe pensar que el bajo nivel de los profesores está relacionado con problemas económicos, debido a los bajísimos sueldos que perciben los maestros. Sin embargo en México se invierte en educación el 9.7% del producto interno bruto. Mientras que en Japón y Estados Unidos se invierte el 7.5%. De ese 9.7% de toda la productividad de un País, se ejerce el 95% en salarios. Entonces no hay inversión en capacitación, en herramientas de trabajo. En contratar a pedagogos que estructuren un plan educativo digno de un país como México. En su lugar nombran a “secretarios de estado” que opinan que “toda la historia del México Prehispánico se puede contar en 15 minutos” siendo una de las más grandes culturas que ha visto el planeta en toda su historia, de las mismas dimensiones que Egipto o China.
Por si todo esto fuera poco, debido a la sobr ep oblación contamos con una educación masiva que privilegia el intelecto. En México existen 28.3 alumnos de primaria por maestro, en promedio. El nivel más alto de todos los países de la OCDE, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Mientras en España tienen un promedio de 12. Esto conduce a una educación masiva que más que educar requiere que el alumnado sea obediente, que siga las indicaciones del maestro sin chistar. Esto limita grandemente el desarrollo del potencial máximo de cada ser humano. Acaba con la creatividad, curiosidad y espíritu innovador. Limita su capacidad de convertirse en seres responsables hacia si mismos y ante la sociedad y limita también su capacidad de salir exitosos en el cambiante mundo de hoy. Además deja de lado el fomento de todas las cualidades del niño.
Este sistema unilateral, en donde el niño no tiene ni voz ni voto impone un currículo, unas normas y un código de comportamiento que parte de la desconfianza total en la capacidad de los niños a conocerse y tomar riendas de sus vidas. Esto crea, por lo tanto, seres que no se conocen, no conocen sus verdaderas pasiones, sus verdaderos intereses. Es por todos conocido la cantidad de personas que hacen estudios universitarios en un área para después terminar trabajando en otra. Me atrevo a decir incluso que gran cantidad de personas en la fuerza laboral no están satisfechas, mucho menos realizadas con sus trabajos y con sus vidas.
Imagínese por un momento donde podría estar usted hoy si hubiese comenzado a trabajar en su pasión desde niño: ¿Cuanto no hubiese evolucionada al día de hoy?
¿Pero que podemos hacer ante este panorama?
La influencia que la sociedad civil genera en la educación grandes beneficios sobre todo si se arma de una manera inteligente y complementaria.
Pero la influencia que ejerce una sociedad conciente sobre sus jóvenes es lo que definitivamente puede cambiar la historia.
Ser un buen ejemplo para tus hijos y para todos los jóvenes que te rodean.
Trátalos con amor. Míralos. Escúchalos, abrázalos.
Jamás los regañes si estas enojado. Espera hasta que se te pase y después habla con ellos.
Ningún sermón educa más que un buen ejemplo.
A veces pensamos que como son chiquitos no se dan cuenta de nada y esto no es así. Los niños tienen una gran capacidad de observación, no se les va una. Si el mantel esta sucio. Lo notan. Si dijiste una palabrota murmurando al otro conductor, también lo notan.
Así que lo que nos queda es perfeccionarnos a nosotros mismos si queremos perfeccionar a nuestros hijos.
En una ocasión me dijo un maestro, un pedagogo Suizo que hizo un increíble esfuerzo para aprender el español y venir a pr ep arar maestros a México. “Basta una sola generación bien educada para cambiar la historia de un país”.
Gaby Gómez-Junco T.